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Evaluación y tratamiento de la gastritis
La gastritis es una molestia digestiva muy común y, en la mayoría de los casos, se maneja sin cirugía. Identificar la causa permite tratarla de forma adecuada.

Atención urgente. Si vomitas sangre, tienes heces negras o con sangre, dolor muy intenso o mareo, acude de inmediato a emergencias.
¿Qué es la gastritis?
Es la inflamación del revestimiento del estómago. Puede aparecer de forma repentina o desarrollarse poco a poco. Entre sus causas frecuentes están la infección por una bacteria llamada Helicobacter pylori, el uso habitual de ciertos analgésicos y el consumo excesivo de alcohol.
Síntomas y cuándo consultar
- Ardor o dolor en la parte alta del abdomen, que puede mejorar o empeorar al comer.
- Sensación de llenura rápida después de comer.
- Náuseas, vómitos o indigestión frecuente.
- En algunos casos no hay ningún síntoma.
Casi todas las personas tienen molestias estomacales alguna vez. Consulta si los síntomas duran una semana o más, o si aparecen después de tomar medicamentos como aspirina o antiinflamatorios.
Evaluación y diagnóstico
La valoración incluye tu historia clínica, los medicamentos que usas y tus hábitos. Según el caso, se pueden pedir pruebas para detectar la bacteria H. pylori o estudios para observar el estómago. El doctor decide qué corresponde y, cuando es necesario, orienta hacia otro especialista.
Opciones de tratamiento
Habitualmente se trata con medicamentos que reducen o protegen frente al ácido, antibióticos si hay infección por H. pylori, ajustes en la alimentación y suspensión de lo que irrita el estómago. La cirugía no es el tratamiento de la gastritis; se reserva para complicaciones específicas.
Evolución y cuidados
Muchas gastritis mejoran con tratamiento y cambios de hábitos. Mantener seguimiento es importante cuando la causa es crónica o cuando hubo complicaciones, como úlceras.
Esta información es orientativa y no sustituye la valoración médica individual.
Preguntas frecuentes sobre gastritis
Ardor o dolor en la parte alta del abdomen, sensación de estómago lleno después de comer poca cantidad, náuseas, vómitos e indigestión. Hay personas que no tienen síntomas. Si los síntomas son persistentes, conviene una valoración médica.
La infección por Helicobacter pylori, el uso frecuente de analgésicos como la aspirina o el ibuprofeno, el alcohol en exceso, el estrés intenso por una enfermedad grave y algunas enfermedades inflamatorias o autoinmunes. Identificar el factor ayuda a elegir el tratamiento.
A través de la historia clínica, la exploración y, según el caso, pruebas como las que detectan H. pylori o estudios para visualizar el estómago. No todas las molestias necesitan los mismos estudios, por eso la valoración es individual.
En la gran mayoría de los casos se maneja con medicamentos y cambios de hábitos, no con cirugía. Solo ciertas complicaciones, como sangrado que no cede o úlceras con perforación, pueden requerir una intervención. El doctor te explica cuál es tu situación.
Vómito con sangre o con aspecto de café molido, heces negras o con sangre, dolor abdominal intenso, vómitos que no permiten retener alimentos, mareo o desmayo. Ante cualquiera de estos signos, acude a emergencias sin esperar una cita.
Depende de los exámenes que se necesiten para encontrar la causa y del tratamiento indicado. La mayoría de los casos se maneja con medicamentos y cambios de hábitos, sin cirugía. Escríbenos por WhatsApp para conocer el costo de la consulta.
